Esta es la novela que faltaba en la serie del exinspector Mascarell. Situada entre las dos primeras, Cuatro días de enero y Siete días de julio , nos ofrece el retrato final de una época y refleja el valor de su protagonista como héroe inesperado de su tiempo.
A través de los testimonios de su investigación nos asomamos a las páginas más oscuras de la guerra, como la batalla de Bilbao, la cruenta matanza de Badajoz o la triste Desbandada de Málaga. La novela se convierte así en un relato estremecedor que también ejerce de memoria histórica, como sucede en todas las novelas protagonizadas por el personaje más humano de la literatura policiaca española.
La crítica ha dicho:
«No solo es un acierto dentro de la novela policial española, sino también una recreación formidable de unos años de los que hay muy poca narrativa, y mucho menos crítica social».
Irene Dalmases, EFE