La luna y el cometa es una historia que nos ensear que el amor no es tomar, arrancar, forzar, ganar, perder o capturar. Es disfrutar, recordar, llevar en el alma. Es como el viento que no lo puedes atrapar en una botella, en una cajita o en un bal. No tiene barreras, color ni forma. Nos ensea que cuando el amor se da incondicional, se mover dentro y fuera de nosotros de una manera continua, sin fi nal, porque es real y aquello que es real, es eterno. Una historia que nos ensea que el amor deja y es libre para poder crecer, reproducirse e incluir a toda la humanidad.