Salem. Hester Prynne es condenada a la más absoluta exclusión de la comunidad a la que pertenece por el hecho de haber cometido adulterio con alguien al que no quiere reconocer publicamente y de cuya relación nace su hija Perla. Todo esto la lleva a vivir una vida en soledad, al margen de la comunidad y de cualquier tipo de relación humana.