El premio a la Fotografía del Año ha recaído en Mohammed Salem, con su fotografía de Gaza «Una mujer abraza el cuerpo de su sobrina», un potente retrato de la pérdida personal, que refleja el sufrimiento de todos los conflictos que ocurren en el mundo. El Reportaje Gráfico del Año, «Valim-Babena», de Lee-Ann Olwage, es un enfoque íntimo y lleno de dignidad sobre la vida con demencia en Madagascar, un proyecto con una perspectiva diferente que cala en familias de todo el mundo y supone un desafío a los estereotipos africanos centrados en los conflictos.
El Proyecto a Largo Plazo ganador es «Los dos muros», de Alejandro Cegarra, basado en su propia experiencia como migrante desde su hogar en Venezuela a México, en 2017. Un trabajo que documenta la difícil situación de las comunidades de migrantes profundamente vulnerables y destaca su resiliencia. La ucraniana Julia Kochetova es la ganadora en la categoría Formato Abierto, con su trabajo «La guerra es personal», una página web que combina el fotoperiodismo con el estilo documental personalizado de un diario, para enseñar al mundo cómo resulta convivir con la guerra en la realidad cotidiana.