"Se ha anunciado el concurso de traslados; hubiera podido pedir, con esperanzas de obtener "algo bueno"; este pueblo no tiene agua, ni tiene luz, ni tiene caminos; para ir a Briviesca apenas si se inicia una carretera, y, sin embargo, no he pedido, no pido; aquí me quedo. Veo claro, claro, cómo me voy haciendo luz en los cerebros de cada uno de estos chiquillos y chiquillas, y me hago luz también en el pueblo, y abrazo la esperanza de que un día, por obra de un Maestro de Escuela, platee y reluzca como un ascua, capaz de iluminar... qué sé yo, a medio mundo, al mundo entero.
Vivo sencillamente, ampliamente, intensa y libremente. Me acompaña en casa un muchacho listo y despejado que es el que me ayuda en mi trabajo de la Escuela. Y tengo compañera; amo intensamente a la mujer libre que sabe darse libremente. Como me decía usted, vivo la vida sincera. La mía, dándome a los demás. ¡No me muevo de Bañuelos de Bureba!"
[Antoni Benaiges]