Cuando enfrentamos el duelo de la separación, todos deseamos poder resolverlo, mujeres y hombres van buscando regresar a la vida. Estoy convencida de que, con trabajo amoroso:"... un día, la herida cerrará, dejará una cicatriz que irá tomando fuerza y finalmente, dejará de doler, podrá pasar el dedo sobre la herida y verá que ya no duele; podrá hablar del tema sin desgarrarse, con certezas. Es cuando esta cicatriz deja de doler cuando podrá dar paso al perdón. Entonces el duelo se habrá resuelto".Escrito desde la mujer y para la mujer, la trasciende y alcanza al hombre.